En mis ratos libres me estoy leyendo una novela policíaca, de esas en que hay que resolver un asesinato. El protagonista es un ligón y no para de conquistar a todas las chicas a las que interroga. Yo me imagino a un tío buenorro. Aunque luego viene una película y te lo tira todo por tierra… mira lo que le hicieron a Mikael Blomkvist en Millenium. Una pena.
Pues eso, que leyendo la novela me he acordado de uno de esos misterios familiares sin resolver, que normalmente son bastante absurdos, pero que mosquean. Así pues:
• Noche Vieja de 2000. Los habitantes de la casa de mis abuelos se van a dormir. Previamente han tirado las bolsas de basura pertinentes, menos la del cubo, que está a medias y no es plan.
• 1 de enero. La señora de la casa, o sea mi abuela, se levanta y se da cuenta de que el cubo de basura está sin bolsa. ¿Quién ha tirado la bolsa de basura que estaba puesta?, se pregunta. A continuación lo hace a cada persona de la casa que se va levantando con cara resacosa. Nadie responde. Bueno sí responden, pero nadie sabe nada.
¿Quién fue? ¿Por qué lo oculta? ¿Qué había en esa bolsa de basura? ¿Por qué no puso otra bolsa en el cubo para no levantar sospechas? ¿Fue un fantasma?
Esas y otras preguntas deambulan por la casa sin respuesta y de vez en cuando salen a relucir, quitando sueños y tranquilidades.
Enhorabuena por tu nuevo blog. A ver si es tan bueno como el anterior; tendrás que superarte porque México daba mucho juego....
ResponderEliminarCierto... Esa experiencia es difícil de superar, pero se hará lo que se pueda :-)
ResponderEliminarpues mira,intentaré no perderte el ojo por aquí aunque ahora te tenga más cerca....seguro que había algo raro en la basura y que o no sabía donde había bolsas o le interesaba que todos supieran lo ocurrido.....
EliminarLos fantasmas no atienden a razones...
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